agosto 07, 2006

A CADA QUIEN SU MURO, A CADA CUAL SU FORNTERA. 6,7,8 de julio 2006



Acierto de parte de Osvaldo Ogaz (Cd. Juárez) invitar a un grupo muy reducido de poetas al Encuentro de Ciudad Juárez. No digo con esto que no hicieron falta muchos poetas que, sin duda, siempre tienen algo que aportar. Sin embargo el ambiente que reinó durante estos días en una de las fronteras del norte, o al menos en el "encontrarnos", fue de amistad, tranquilidad, y de una sensación extraña o novedosa en un encuentro: la complicidad. Y subrayo la complicidad, porque al ser alrededor de 20 los participantes, era evidente que nos conoceríamos mejor, que ahondamos más en la obra de cada uno, así, a Hugo Sánchez(Chihuahua) le descubrí poemas maravillosos en los que fusiona a un niño inválido con el metal de su silla de ruedas y casi logra que me vaya yo de bruces entre éstas.
Reené Acosta (Chihuahua) por ejemplo, me sorprendió , como persona y como poeta. Su trabajo filosófico que me inspiró a grabarla en video alrededor de 10 minutos. Ya en "la hora Huevo Cartoon" al vapor del tinto, confesamos lo mal que nos habíamos caído en Delicias y como al descubrir nuesta obra y escucharnos "sin tanto ruido" pudimos apreciarnos en ambos patios.


La dinámica de las lecturas fué intensa y por la reducida concurrencia, vistosa. El tema principal del encuentro: Hip-Hop y Poesía. Sería imposible enumerar mis impresiones completas acerca de lo que un grupo de "raperos" nos enseñó, nos transmitió y compartió con nosotros. Uno de ellos me preguntaba que cómo hacía yo para inspirarme y escribir un poema, él, hace lo mismo, pero en el aire, al vuelo, él improvisa y en pleno escenario completaba mis estrofas con una rapeadita mientras el ritmo del tornamesa inundaba la plaza donde el monumento a Juárez y detrás la tarde caía y la gente se congregaba, lo íntimo se convertía en público, en masivo, en una invitación para el que pasara.

FUNKY BLESS, comandados por BIG MAN, hicieron posible una fusión que cuando Osvalodo Ogaz la concibió en su mente lo tiraron de loco, pero debo anotar que fué otro acierto, ya que nos enseñó que si se comparte la sensibilidad por lo que sucede a nuestro alrededor y la necesidad por "cantar" lo que nos mueve por dentro, muchas expresiones en este mundo se podrían combinar.A todas las bandas que desde diferentes puntos de la república viajaron para esta presentación, yo les aprecio su apertura para combinarnos y a BIG MAN además, un abrazo por esa comilona en su RESIDENCIA con su familia y toda la banda. Aprendimos mucho de ustedes, sobre todo su autenticidad, su vivir por y para lo que hacen.

De las lecturas públicas, estas que son el verdadero encuentro con la comunidad, recogí una experiencia inolvidable,una imagen que me marcó para siempre: Los "menores" del Tutelar, completamente impecables, con tenis inmaculadamente blancos y cabeza casi rapada como único uniforme, escucharon atentos lo que Nelson Celorio (Chihuahua) y yo, intentabamos compartirles en su salón comedor. Poemas que de pronto, se tornaron ridículos, románticos para seres que viven una realidad innegable, fuerte y que con sólo su mirada a mi me clavaronn estacas, dudas y me proveían de una ternura inmensa...el pensamiento que me atravesó durante esta intervención en una institución donde están recluidos para sin duda ser mejores y en donde reina un ambiente de apoyo, de preocupación por la cultura de parte de sus maestros y custodios, fue que mi hijo podría ser uno de ellos. Éste sentimiento casi me arroja lágrimas, sin embargo verlos jugar un importante partido en su torneo de fut-bol, me confirmó que son chavos con sueños, con dignidad y con esperanzas como cualquier adolescente.








El sábado en el Museo del Chamizal, se armó una mesa redonda muy sustanciosa. Comentarios, opiniones críticas, dudas, misterios, poesía y hasta cuentos fueron tema y tono. Un deleite participar en algo que pocas veces es posible, una mesa en la que participen TODOS los poetas de un encuentro, insisto, íntimo, pequeño, sustancia. Por la noche la clausura precedida de una reseña que se realizó como debe de ser, digo, nunca me había tocado vivir un encuentro en donde se concluyera con un verdadero resumen de lo que el encuentro nos permitió vivir y nos dejó, lo que se espera de otros encuentros, lo que se planea para el año que viene y hasta de los miedos y dudas que surgen cuando en los encuentros masivos se "completa" con poesía Tupperware.


Diría un empresario típico: se analizaron nuestras fortalezas y debilidades, y entre estas debilidades yo anotaría que extrañé a muchos buenos poetas que fueron llamados de ultima hora y no pudieron asistir.



El hotel de Primera, los bufetes maravillosos mañana tarde y noche, me hicieron engordar unos kilos, la hospitalidad una delicia, la ausencia de algunos poetas incomprensible e injustificada al haber confirmado previamente. El empeño de Osvaldo Ogaz por "salvar" un encuentro que tendía a desaparecer, admirable. La ciudad, no es el infierno que los medios presentan. La gente cálidamente norteña.La decepción, no haber terminado de compartir con Carlos Reyes(Torreón) el encuentro completo, su presencia me prometía mucho.

















Juan Pablo Santana (Cd. Juárez) un poeta versátil. Sensible amigo, que supo redactarme notas de autor acerca de cada instantánea que vivimos este fin de semana. Juan Pablo leyendo poemas, Juan Pablo hablando en el balcón, Juan Pablo acertando entre el Merlot en la fiesta nocturna; coincidiéndome en que el trabajo es lo que sustenta cualquier poética personal, cualquier crítica que emitimos, cualquier actitud que tengamos, se enfrenta, se refuerza o se contrapone con la poesía propia y en que debemos de dejar que "eso" sea lo que hable de todo lo que podamos pensar acerca de la poesía.

Juan Pablo en el restaurante de sushi compartiendo puntos de vista y cansancio con Osvaldo y conmigo. Juan Pablo sin ninguna limitación, con un brazo artificial, que forma parte de su manera de expresarse, de sus ademanes jóvenes y espontáneos. Juan Pablo tornando mi despedida deliciosa en el aeropuerto, al margen del último café.

4 comentarios:

Dalí Corona dijo...

Chida crónica

Edwiges Armendáriz dijo...

gracias por esa crónica dora, traía días sin muchas ganas de escribir y me regresaste las ganas con esos recuerdos tan padres de juárez, realmente la pasamos muy bien por all
a. cuidate "mi hermana de merlot" :) te veo aquí en chihuahua para la feria del libro, besos y abrazos.

Dalí Corona dijo...

Cómo llueve y cómo cansa. El cielo se cae por trozos y yo, no he podido guardar, aaunque sea, uno pequeño.

Alfredo Carrera dijo...

Ya vi que sale algo suyo en La voz de la Esfinge, que bien. Por aquí tamos.
saludines