mayo 15, 2007

10 años de la Revista Alforja

Una alforja equivale a cobijo, a previsión, a guardar para compartir, a reunir para repartir.

La revista Alforja ha sido creada para compartirnos la poesía, la palabra, la emoción y los puntos de vista poéticos de otras mentes, de otros corazones.

Una alforja es una bolsa en la que se lleva el peso repartido en dos compartimentos laterales y equilibrados. Esto con la consigna de no fastidiar el hombro y para que quien la carga, no sienta cansancio al recorrer el camino. A la revista Alforja la cuida un equipo de trabajo que se reparte la – no me atrevería a decir carga- sino el regusto por conformar cada número de esta revista que ya llegó al 39 de su Nueva Época y que proviene desde las raíces de otra revista llamada el Corno Emplumado.
José Vicente Anaya y José Ángel Leyva, junto con María Luisa Martínez Passarge han logrado, a lo largo de este camino sinuoso, relevarse el trabajo, repartirse las responsabilidades y enfrentar juntos los reveses para sacar adelante el morral que lleva las provisiones.

La alforja es una talega que se confecciona con un material fuerte, generalmente cuero, un material provisto por la naturaleza. Se fabrica así para que no le ataquen los insectos, las inclemencias del tiempo, los cambios de clima durante el trayecto.
Alforja, es una talega por que reúne talentos.
La revista, ha logrado sortear las inclemencias típicas a las que se enfrentan las publicaciones literarias de nuestro tiempo, ha superado la mala distribución, la ausencia de compradores, asunto que no impide andarla repartiendo por senderos conocidos. Con esfuerzo y trabajo, han logrado seguir editándola contra los pronósticos generales para la lectura de la poesía, porque sus editores saben que la poesía nos alimenta, que lo que nos han traído en su Alforja durante estos diez años, nos provee de carácter para seguir creyendo en la sustancia de la poesía.

La alforja es un cuerpo que está en desuso. En muy pocos sitios se observa una verdadera alforja. No es fácil distinguir una simple bolsa o un saco, de una verdadera alforja; característica con la que también podemos comparar a esta revista, ante la que algunas personas al conocerla exclaman: ¡parece un libro! Y es que muy pocas revistas literarias poseen las virtudes que distinguen a Alforja. Su diseño, la calidad del papel, el formato, la facilidad con que distinguimos las secciones, el objetivo clarísimo que nos deja al concentrarse en la poesía, el poema y sus temas aledaños, hacen de Alforja un cuerpo dotado de exclusividad, misma que debiéramos agradecer y aprovechar. Agradecer, porque si paseamos por las revistas literarias mexicanas, nos daremos cuenta que no todas proponen algo nuevo, que se trata de “lo mismo de siempre”. Aprovechar, porque la revista Alforja ya está en Guadalajara, por ahora en la librería Ítaca a donde los invito a adquirirla.


Alfredo Carrera, revistólogo de Morelia nos dice: Al hojear una revista debería de quedar claro cuál es su objetivo, a qué público va dirigida, cómo funciona su distribución, por qué se inicia con un texto y termina con otro. No debería ser necesario el atractivo visual absoluto. Si alguna publicación decidiera que su público sea tal o cual, o que su objetivo sea acercar a la literatura a sus lectores en potencia y se aceptara que la única forma es la provocación y se trabajara a partir de esos parámetros, seguramente sería una publicación importante a nivel nacional. Sería tan honesta con ella misma que habría mucho interés en conocerla.

Y esto es lo que Alforja lleva dentro, lo que en el interior del cuero, cuidadosamente cosido, se guarda con cariño. Textos que provienen no nada más de un buzón electrónico y de una revisión por un consejo editorial fantasma, sino de una cuidadosa atención y convivencia con las personas, con poetas, un intercambio real de escritor a escritor, idas y venidas de textos que, de alguna manera, le provocan algo a Leyva yAnaya y decidien entonces, compartir el alimento que otros elaboran.

En tiempos remotos, incluso antes de Cristo, ya se usaban las alforjas. Las alforjas representan una tradición de campo, de trabajo y son símbolo de generosidad y sencillez. Alforja la revista, tiene los suficientes años literarios como para exclamar ¡uhhhh casi antes de Cristo!, por que- insito- en estos tiempos difíciles para la palabra escrita, no es fácil mantenerse a flote. Alforja representa una apertura, una puerta, una bolsa que recoge y este día se abre a nuestra ciudad para regalarnos su contenido, con la esperanza de organizar un banquete en nuestra compañía, bajo uno de los hermosos árboles que vivifican esta urbe.

Démosle pues la bienvenida a esta Alforja y a sus viandas, que sin duda, nos harán hasta engordar con sus deliciosos matices y sus variados sustentos.

*este fué el texto leído el pasado Miércoles 9 de mayo en el Ex-convento del Carmen con motivo del aniversario y de mi cargo de representante de la colección editorial Alforja en Guadalajara

2 comentarios:

Alfredo Carrera dijo...

Y ese revistoloco qué? jejeje, se agradece el detalle, saludines desde la tierra de la charanda.

El Gran Bogo dijo...

Es sumamente placentero saber que una revista literaria en Mèxico cumpla años, dada la no siempre satisfactoria cantidad de lectores que este tipo de publicaciones tienen.
saludos desde el sarcófago de cantera rosa.
Atte. Jorge A. Amaral
PD: ya la likiè en mi blog pa` vesitarla màs seguido.