Pero escribir con la Lettera 22 (1964) con la Remington (1937) , con la pluma, con los sesos, con las entrañas, con la necedad taladrando. Escribir para no volverse loco o para sumergirse en la locura sin enfrentarse a nadie, al menos mientras la poiética acontece.
Escribir con los golpes de centauro entre las corvas y la dentadura; con rabia y delicia, porque al final de la página uno no se siente tan inútil, tan hueco.
La poesía no completa, no salva, no, la poesía es un lugar al que se acude a recreo, a muerte, a emborracharse.
1 comentario:
Y sí, la poesía es un juego de niños escrito por adultos, o donde los adultos se ven liberados de sus demonios... desde la montaña... un saludote...
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